sábado, 2 de marzo de 2013

Bienvenid@s a De mora y especias


Mario Benedetti
Defensa de la alegría



Defender la alegría como una trinchera , defenderla del escándalo y la rutina,
de la miseria y los miserables , de las ausencias transitorias 
y las definitivas 

defender la alegría como un principio, defenderla del pasmo y las pesadillas 

de los neutrales y de los neutrones , de las dulces infamias 

y los graves diagnósticos, defender la alegría como una bandera,
defenderla del rayo y la melancolía, de los ingenuos y de los canallas 

de la retórica y los paros cardiacos , de las endemias y las academias 


defender la alegría como un destino, defenderla del fuego y de los bomberos 

de los suicidas y los homicidas, de las vacaciones y del agobio 

de la obligación de estar alegres 


defender la alegría como una certeza, defenderla del óxido y la roña 

de la famosa pátina del tiempo, del relente y del oportunismo 

de los proxenetas de la risa, defender la alegría como un derecho 

defenderla de dios y del invierno, de las mayúsculas y de la muerte 

de los apellidos y las lástimas, del azar 

y también de la alegría.